Los líderes de Hamelder están hartos del éxito de Lilstia, por lo que deciden enviar a Brosh, una bestia formidable, a secuestrar civiles en un parque de la ciudad. Lilstia llega justo a tiempo para frustrar el ataque y persigue al monstruo hasta un sótano oscuro y estrecho. Desafortunadamente, todo resulta ser una trampa: el terreno inestable y la nula visibilidad le impiden pelear bien. De repente, una versión evolucionada y repulsiva del monstruo emerge de las sombras y usa su larga y viscosa lengua para inmovilizarla y someterla en un rincón oscuro, atacando sus grandes pechos mientras se escuchan los vítores de los villanos.



