Sumire es capturada por la malvada organización Hamelder, quienes le quitan toda la ropa como humillación. Con una determinación de hierro, logra liberarse y corre completamente desnuda por la base para destruirla. Mientras tanto, Rin se siente culpable por lo sucedido y decide transformarse en la guerrera Lilstia para buscarla. Sin embargo, al llegar a la zona, es emboscada por una cantidad enorme de enemigos. Inmovilizada por decenas de manos lascivas que aprietan sus pechos y sus piernas, Lilstia es sometida una y otra vez por los soldados, quienes terminan llenando su vagina y todo su cuerpo con litros de semen ardiente.



