
Shinonome-san es mi editora jefa, una mujer súper linda, trabajadora y que me cuida un buen. Aunque sé que no debería verla con ojos cochinos, no puedo evitar tener fantasías bien calientes con ella. Un día, mientras me bañaba y me jalaba el ganso pensando en su cuerpo, ella entró al baño al mismo tiempo que me venía, ¡y la terminé bañando todita en semen! Así comenzó mi relación con esta ardiente editora de lentes. Luego, para ayudarme a buscar ideas para mi manga erótico, ella aceptó jugar al juego de rol de la esposa joven: limpiando mi casa en cueros, usando solo un delantal y llamándome «Señor»… lo que obvio me puso la verga durísima y nos llevó a coger como locos.

