
Nanashi se acaba de mudar con su familia y anda tratando de adaptarse al nuevo barrio. Lo chido es que su vecina de al lado es una ama de casa súper linda llamada Hitomi Rinmuro que le alegra todas las mañanas. El vato no puede evitar tener fantasías cochinas con ella y agarra un fetiche bien cabrón con las casadas. Un día, la espía a escondidas desde el balcón mientras ella se encuera. Al día siguiente, la doña lo confronta… pero en vez de armarle un pedo, ¡terminan de follamigos en una relación bien caliente!





