En el primer episodio, nuestro protagonista llega a una residencia estudiantil con una renta sospechosamente baja. La única condición: probar unos productos de baño de una marca conocida. Lo que parece un trato increíble se convierte en locura total cuando los productos resultan ser afrodisíacos potentísimos. Sus compañeras de cuarto, todas con unos cuerpos impresionantes, pierden el control por completo. Lo que empieza como curiosidad termina en una sesión interminable de sexo salvaje — deepthroat, paizuri, misionero, perrito — hasta que todos quedan destrozados y cubiertos de fluidos. El primer episodio marca el tono de lo que viene: puro caos y placer sin límites.
