Nanashi ya aceptó el trato de la ardiente Hitomi. Ahora toca pagar la deuda de la manera más deliciosa. En este episodio, el vato experimenta por primera vez lo que es cogerse a una ama de casa experimentada con unas tetotas de infarto. La tensión del secreto y el miedo a que los cachen hace que el encuentro sea aún más caliente, demostrando que la doña no tiene llenadera.





